Desde tiempos inmemorables, los seres humanos nos hemos ganado la vida con la ganadería utilizando básculas para pesar ganado. Si nos imaginamos cómo vivían nuestros antepasados nómadas, podemos visualizar cómo criaban, alimentaban y transportaban al ganado allá donde iban. El objetivo era uno y estaba claro: hacer crecer lo máximo posible esos animales para que pudiesen consumirlos todas las personas cercanas. Con el tiempo, aparte de ser autosuficientes con el consumo del ganado, aprendieron también a comerciar con el mismo, y surgió la necesidad de conocer, aunque fuese de forma aproximada, el peso de cada animal.

Han sido muchos los tipos de básculas para pesar ganado que han llegado hasta nuestros días. Si queremos ser un sector que no se quede atrás, es imprescindible unificar la tradición de esta actividad comercial con las nuevas tecnologías, tan visibles hoy en día en nuestra sociedad.

La sociedad avanza y debemos avanzar con ella. Las nuevas generaciones deben ser capaces de ver, en la zootecnia, un negocio moderno y actualizado. De esta forma, garantizaremos que este oficio, tan relacionado con la naturaleza y las costumbres tradicionales, siga presente a través de muchas generaciones. Con las nuevas balanzas de pesaje del ganado, conseguimos aunar tradición y tecnología, obteniendo unos resultados de pesado mucho más precisos, además de la ventaja que supone el poder poner en la báscula a más de un animal. Esto último facilita la tarea de los ganaderos y es por lo que para las empresas del sector trabajamos es su objetivo prioritario. Si conseguimos maquinaria de mayor calidad y tecnología, estaremos facilitando la vida de las personas.

Para conocer más sobre los sistemas actuales de peso de ganado u otros temas relacionados con la ganadería, puedes visitar nuestra web de S.I.P.A.C. Estaremos encantados de tenerte por allí y resolver todas tus dudas.